El 24 y 25 de marzo se celebró la Floating Offshore Wind Turbine (FOWT) Conference, punto de encuentro para los principales actores del sector de la eólica flotante en Europa, esta vez en Montpellier, Francia, a la que acudió una delegación vasca formada por BiMEP, Ditrel, EVE, Kimua, Liftra, Navacel, Saitec Offshore Technologies y WindWaves, además de BASQUENERGY Cluster.
La participación en el evento se completó con diferentes actividades específicas para los asistentes o la representación de los intereses del sector vasco en el propio programa de conferencias.
El lunes 23 de marzo, BASQUENERGY Cluster organizó junto con la delegación de Gobierno Vasco en Francia y Basque Trade & Investment una jornada con los desarrolladores de parques eólicos marinos franceses Astenn Avel, que presentó sus perspectivas de desarrollos de parques eólicos flotantes y la búsqueda que están realizando de la cadena de suministro, y Qair, que compartió con la delegación su experiencia en el parque de 30MW Eolmed.
En lo que se refiere a la presencia en la conferencia, el martes 24 de marzo Marcos Suárez presentó el proyecto I3FLOAT, coordinado por BASQUENERGY Cluster, que contó con una mesa redonda con la participación de tres miembros del Comité Asesor: EDF, Ocean Winds y Qair. El proyecto está actualmente en la fase de definición de una hoja de ruta de innovación del sector, que servirá de base para lanzar las convocatorias de retos de innovación durante el mes de septiembre, para lo que cuenta con un presupuesto de 3 millones de euros. Por otra parte, el miércoles 25 de marzo, Ander González, de BASQUENERGY Cluster, intervino en el panel “European Market and Supply Chain Update” presentando las capacidades industriales del País Vasco en eólica flotante.
El evento ha contado con la participación de 700 expertos internacionales, que ha visto reducido su nivel de asistencia respecto a anteriores ediciones. Este hecho es probablemente un reflejo del estado del sector que, aunque avanza impulsado por subastas y marcos regulatorios favorables en países como España, Reino Unido y Francia, continúa con un alto nivel de incertidumbre por retrasos, calendarios poco claros y la falta de tomas de decisiones de inversión.