Bikote Solar apuesta por los sistemas de almacenamiento inteligente con la ejecución de 40 proyectos para 2026, con una capacidad total de 10 MWh
La empresa vizcaína especializada en soluciones de autoconsumo fotovoltaico espera que el almacenamiento inteligente para el sector industrial alcance el 30% de su facturación global en 2026, el área de fotovoltaica un 55%, y la aerotermia el 15%, lo que elevará la cifra de negocio un 60%. Los nuevos proyectos de almacenamiento se apoyarán en instalaciones fotovoltaicas previas, integrando backup y optimización energética para reducir costes y mejorar la resiliencia operativa.
Bikote Solar ha dado un salto estratégico en el mercado del almacenamiento inteligente de energía para industria tras su alianza con Ampere Energy, reforzando una línea de negocio que se perfila como uno de los ejes clave de la transición energética en el tejido productivo.
La compañía tiene en cartera para 2026 el desarrollo de alrededor de 40 proyectos de almacenamiento, con una capacidad total estimada en torno a los 10 MWh. La mayoría de estos sistemas incorporarán el accesorio de backup, que permite mantener el suministro en caso de interrupciones en la red eléctrica, una prestación especialmente relevante en entornos industriales, donde los microcortes pueden impactar directamente en producción, calidad o seguridad.
Hasta ahora el almacenamiento era una actividad testimonial para Bikote Solar, con proyectos de baterías pequeñas instaladas en parques de bomberos. Este año esperan que el almacenamiento inteligente alcance el 30% de la facturación global, el área de fotovoltaica un 55%, y la aerotermia el 15%, lo que elevará la cifra de negocio un 60%. Con todo, esperan que la cifra de negocio aumente un 10% en 2027, año en el que el almacenamiento seguirá siendo un tercio de la facturación y la aerotermia crecerá para representar otro tercio.
Entre finales de 2025 y febrero de 2026, la compañía realizó diversos estudios de almacenamiento en empresas industriales, orientados a evaluar el incremento del ahorro, la optimización de la gestión energética y el retorno de la inversión, cuyas conclusiones evidenciaron un patrón. Mejora evidente del ahorro, aumento de la independencia energética, arbitraje inteligente de energía, disminución o desaparición de excesos de potencia y retornos de la inversión inferiores a tres años, favorecidos además por el actual sistema de ayudas del Ente Vasco de la Energía (EVE).
Los proyectos de almacenamiento se dirigirán principalmente a empresas del sector industrial y, la totalidad de los casos, se apoyarán en instalaciones fotovoltaicas previas. El modelo habitual consistirá en ampliar la capacidad solar existente y combinarla con almacenamiento para mejorar la gestión energética global, elevando el nivel de autoconsumo y optimizando la curva de demanda.
El impulso del almacenamiento llega en paralelo a la evolución del negocio solar fotovoltaico de la compañía, que ha arrancado este ejercicio con una cartera de proyectos para el sector comercial e industrial de cerca de 8 MWp, con previsión de crecimiento a lo largo del año.
Fuente original: Empresa XXI