Sener desarrolla un plan de recuperación de calor para la planta productiva de Kelsen

Feb 10, 2026

La ingeniería industrial vasca ha diseñado un proyecto de eficiencia para la planta de Kelsen (Calcinor) en Gipuzkoa, basado en la recuperación de calor de los gases de escape. La tecnología implementada sustituye el uso de calderas de gas natural, logrando un ahorro energético anual de 2,5 GWh en consumo, evitando 451 tCO2 de emisiones de gas, 310 tCO2 de emisiones eléctricas y cubriendo la demanda de aceite térmico del proceso mediante energía reutilizada. Se prevé una segunda fase para la instalación de un ORC que permita generar electricidad a partir del fluido térmico generado en el recuperador.

A comienzos de 2023 se inició la colaboración entre Kelsen (Calcinor), empresa dedicada a la fabricación de ladrillos refractarios con sede en Gipuzkoa, y Sener, con el objeto de afrontar los retos de la planta industrial en materia de sostenibilidad, transición energética y descarbonización.

Kelsen aprovecha un horno de gas natural de cocido para los ladrillos, que trabaja a una temperatura de calentamiento de hasta 1.500ºC. Este horno funciona en base a quemadores regenerativos que recuperan parte del calor de los gases de escape. No obstante, hay un potencial térmico adicional en dichos gases de escape, que salen a una temperatura superior a 500ºC (entre 500 y 650ºC). Estos gases se diluyen con aire ambiente y se evacúan por chimenea a una temperatura que está entre 200 y 215ºC.

Desde Sener se planteó la ventaja de aprovechar el calor de estos gases de escape y reducir el uso de la caldera de gas natural para cubrir la demanda de aceite térmico del proceso. Con este fin, ha diseñado un proyecto que consiste en el uso de un recuperador de calor con una potencia de 1.845 kWt; este sistema aprovecha la energía de los gases antes de que se diluyan y enfríen para elevar la temperatura del aceite térmico hasta los 190º. Para el periodo de parada del horno que se realiza durante 3 semanas al año, se utiliza un back-up.

Dado que la potencia térmica del recuperador de calor es muy superior a la demanda térmica de proceso, se prevé una segunda fase para la instalación de un ORC (Organic Rankine Cicle), que permita generar electricidad a partir del fluido térmico generado en el recuperador.

Con este proyecto se prevé un ahorro energético anual de 2,5 GWh en consumo de gas natural, un ahorro de emisiones de gas de 451,3 tCO2, un ahorro de emisiones eléctricas de 310,44 tCO2 y una generación eléctrica anual de 1.194.000 kWhe para autoconsumo.

Fuentes originales: Sener